
«¿Tienes tiempo para una terapia larga? ¿Te animarías si solo fuese una sesión?«
-Tú parte subconsciente
¿Cansado de postergar tu bienestar emocional solo por falta de tiempo? ¿Cuánto más vas a permitir que esa carga mental afecte tu vida diaria? Es hora de dejar atrás las excusas y priorizar tu salud mental. Descubre este innovador enfoque terapéutico diseñado para liberar tu mente en una sola sesión. Sígueme, suscríbete para más contenido, o programa una cita y toma el control de tu bienestar emocional.
¿De qué se trata la terapia de una sesión?
La mayoría de los enfoques psicoterapéuticos dependen de múltiples sesiones para producir un cambio notable en tu vida y tus relaciones. Sea porque la técnica así lo indica, o porque al terapeuta se le facilita más trabajar de esta manera. Estamos acostumbrados a escuchar historias de personas que han ido a terapia por meses o años sin un cambio perceptible. ¿Te animarías a entrar en un proceso así? Vale considerar también el costo de cada sesión dependiendo del enfoque, títulos y experiencia del terapeuta.
Es común que mi modus operandi implique que la persona pueda elegir si desea que nos veamos cada semana al inicio y luego distanciar las sesiones acorde al progreso, o si desde un inicio desean trabajar con sesiones cada dos semanas o cada mes. Es raro que yo indique el tiempo entre sesión y sesión, en su amplia mayoría esto lo dejo a elección de cada persona. Lo que cobro tiene que ver con el tiempo de experiencia que tengo, más los títulos y certificados obtenidos y el porcentaje de éxito con mis consultantes, siempre procurando que sea la menor cantidad de sesiones posibles. Muchas veces toma menos de 6 o 7 sesiones resolver por completo la problemática que refieren, pocas veces nos extendemos más según cada consultante lo desee. Algunos colegas me han sugerido que debo cobrar más debido a mi experiencia y credenciales, pero cordialmente rechazo la idea.
Pese a esto, también he tenido múltiples casos en que el mayor cambio se ha dado en la primera sesión. Muchas personas cancelan sesiones posteriores debido a la apretada agenda que cada uno tiene, lo cual es válido. He tenido clientes que luego de la primera sesión llaman apenados diciendo que no podrán continuar, pero algo en el tono de su voz parece tener vergüenza de decir que en esa única sesión lograron «desatascar» sus pensamientos y emociones. Otras personas lo han dicho abiertamente.
Tal cual, estoy tratando de decirte que si deseas ayuda con algún tema presente, una sesión puede ser suficiente para liberar las opciones y soluciones que faciliten que continúes con tu camino por cuenta propia.
«¿Te animarías a un proceso así?«
-César Guerrero
Componentes de la única sesión
Ahora te explico algunos detalles que hacen que una única sesión de terapia facilite el cambio.
Catarsis: «La cura a través del habla». El simple hecho de poner en palabras aquello que te preocupa tiene un efecto liberador. Algunas veces porque al escucharte a ti mismo/a en voz alta decir lo que te acompleja le resta carga emocional o te das cuenta que el problema no es tan grande. Otras veces el sentirte escuchado/a te empodera y motiva a resolverlo. ¿Podemos obtener este efecto de cualquier persona? Sí, pero ayuda más cuando es una persona que sabes que está prestando atención a lo que dices y que no establece juicios u da opiniones aceleradas. Los terapeutas están entrenados para hacer esto.
Efecto bola de nieve: Mucha gente busca descubrimientos o cambios gigantes, cuando lo que necesitan es solo tomar una pequeña bola de nieve y arrojarla por la pendiente para verla crecer. Un pequeño cambio estratégico es más que suficiente para producir grandes cosas cuando se le facilita. Similar a cuando tu coche se estanca en el fango, se necesita una estrategia adecuada para desestancarlo. Una vez liberado, ¿necesitas que sigan empujando el coche hasta tu destino, o estando libre puedes continuar por tu cuenta? Ahora lo entiendes.
Diversificación de caminos: ¿Te ha sucedido que no sabes como resolver algún problema y luego de escuchar algunas opciones te ves capaz de encontrar tu propia respuesta? No estoy hablando de seguir los consejos que ves, escuchas o te dan; sino que al captar distintas opciones te hacen dar cuenta que tu esquema de soluciones estaba encerrado en una búrbuja y las opciones la reventaron liberando tu capacidad de pensar más allá de lo habitual.
Opinión profesional: Este tiene que ver con algo que muchos clientes me han comentado: «-No es lo mismo escucharlo de mi… [amigo/a, pareja, padre/madre, etc.], que de un profesional.» Sé lo raro que suena esto, pero muchas veces de dónde viene el mensaje, importa más que el mensaje en sí. No es lo mismo que una persona cercana a ti te diga que no estás loco/a, a que te lo diga un profesional especializado en ello. Saber de boca de un terapeuta que no estamos «enfermos» o que lo que estamos pasando es «normal» o «común» tiene un efecto muy tranquilizador.
¿Te hace ruido lo que digo? ¿Se están aclarando tus pensamientos aunque sea solo un poco? Eso espero. Te recuerdo que al final siempre eres tú quién elige hasta dónde llegar en tu proceso terapéutico.
Lo que necesitas saber para una exitosa única sesión
Por supuesto que hay cosas que tener en cuenta para que una sola sesión pueda ser suficiente! Ya quisiera que las cosas sucedieran por arte de magia, pero todo tiene su proceso. Ahora te explico algunas cosas que vale la pena que consideres si deseas una sesión de este estilo de terapia.
Un objetivo primordial: Tratar de trabajar múltiples cosas al mismo tiempo divide tu energía y capacidad acorde a la cantidad de temas, por ello los enfoques de Terapia Sistémica hacen énfasis en trabajar una cosa a la vez, además de considerar que dicha lista de problemas muy probablemente esté conectada y, al trabajar una, las demás también cambiarán. Esto es más importante aún si hablamos de una única sesión, puesto que una de las primeras preguntas que hará un terapeuta que conozca este modelo será: «¿Qué es lo más importante que te gustaría trabajar en esta sesión?» O alguna variante con el mismo significado. Muchas veces lo que ayer nos preocupa es distinto a lo que nos preocupa hoy, pero recuerda que es posible que todo esté conectado. Se trata de jerarquizar qué es aquello que más te está estorbando en este momento.
Intentos de solución: Fuera de la concepción psicodinámica que implica que la persona es incapaz de salir de sus problemas por neurosis o masoquismo, el enfoque Sistémico considera que desde el momento que aparece una situación que identificamos como problemática iniciamos un proceso de intentos de solución. Piensa en cualquier problema que tengas o hayas tenido, y ahora piensa en todo aquello que has hecho con tal de resolverlo o aminorar sus efectos. Sea hablar con alguien, pedir consejo, aislarte, reprimirlo, gritarlo, ir a que te lean las cartas, que te sacudan la ramita y escupan alcoholito (brujos y shamanes), etc. Hay muchísimas variantes de los intentos de solución. Los hacemos porque están dentro de nuestro programa, porque en otra ocasión funcionó, porque alguien nos dijo que le funcionó, o simplemente nos dijeron que «así es como debe hacerse». He aquí el problema. Es posible que esto sea cierto, pero también es cierto que para esta situación en específico, ninguna de las opciones anteriores del programa funcionan, y que esta situación necesita algo distinto. Tener en cuenta esta lista de intentos de solución fallidos es tu «lista negra» de lo que está alimentando al problema y aquello que debes dejar de hacer.
Excepciones al problema: Cada situación problemática tiene su excepción a la regla. Una o varias ocasiones en que sin darte cuenta, porque no estamos acostumbrados a prestar atención cuando las cosas están bien, fuiste capaz de resolver o aminorar el problema. Rastrear estas excepciones es una estupenda pista para saber aquello que sí ha funcionado, comprender su fórmula y tratar de replicarlo para volverlo una solución duradera.
Reformulación: Simple y sencillo, esta es una técnica para modificar el mensaje y su significado de manera que una situación, sentimiento, conducta o relación se perciban bajo un filtro distinto. Como cuando juegas con los efectos de cámara de tu Instagram o TikTok hasta que eliges una que te gusta, a sabiendas que la foto original se veía muy distinta.
Reencuadre: Hay ocasiones en las que metemos elementos de más a una concepción o perspectiva, elementos que no corresponden; o viceversa, omitimos elementos que deberían estar incluidos. Esta técnica facilita ver el panorama con mayor claridad. Volviendo al Instagram o TikTok, pero ahora con filtros de brillo, contraste, nitidez y temperatura, o haciendo retoques a la imagen para agregar o eliminar componentes.
De presente a futuro: Hablar del pasado alarga un proceso terapéutico, si consideramos que el pasado solo es relevante (que revela, no es error tipográfico) en tanto se repite en el presente, ¿por qué no hablar desde el inicio en lo que está sucediendo en este momento, ya que es una repetición de patrones pasados? La palabra cambio implica un futuro distinto, llegar a dicho futuro solo se da con cada paso que damos en el presente. Claro que podemos hablar del pasado relevante (que tiene relación), pero recuerda que estamos hablando de una terapia de una sola sesión y no hay tiempo que perder.
Hacia algo positivo: Tratar de eliminar algo tiende a dejar un vacío que será llenado con algo familiar, en otras palabras, se llenará nuevamente con aquello que buscamos quitar. Por ello, el objetivo de una sesión de terapia está enfocada en aquello que ocupará el espacio disponible. Si me dices que quieres dejar de estar triste, te preguntaré qué estarás haciendo una vez que te sientas un poco más feliz. Si me dices que quieres tener el valor de tomar una importante decisión, te preguntaré cuáles son los beneficios de tomarla o de no tomarla. Hacia algo positivo es como poner un pie en el futuro, mientras el otro sigue en el presente. Ya tienes un paso adelante, solo faltará mover el otro pie.
Conclusiones
Para muchas personas es difícil comprometerse a una terapia larga, otras personas solo necesitan rebotar ideas o sentirse escuchadas. Ya que has leído este artículo, ¿ha cambiado tu perspectiva respecto a lo que significa «tomar terapia»? ¿Te resulta más sencillo luego de comprender este proceso un poco más? Déjame algún comentario, será un placer responderte. También puedes suscribirte a mi página, o visitar el resto del sitio si quieres escuchar mi podcast, tomar algún curso disponible, seguirme en mis redes sociales, o buscar hacer una única sesión de terapia para desatascarte. Tú tienes el poder de elegir tu camino.
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